Cuatro generaciones
102 años cuidando el mismo fuego
Nuestro patrimonio vive en cada masa, en cada madrugada y en las manos que comparten el oficio.
El fundador
Una promesa hecha de harina, agua, sal y paciencia
“El pan escucha las manos y nunca perdona las prisas.”
Manuel abrió un pequeño despacho junto a la Giralda con un horno moruno y una idea sencilla: alimentar bien a sus vecinos.
Un siglo, cuatro hitos
- 1923
Manuel abre el despacho junto a la Giralda con un horno moruno.
- 1961
La segunda generación reconstruye el horno de leña que aún usamos.
- 1998
Las harinas ecológicas andaluzas molidas a piedra pasan a ser las únicas.
- 2023
Un siglo de la misma masa madre viva — celebrado con Sevilla.
El horno de leña
Calor que no se mide sólo en grados
Nuestro horno respira humo de encina y calor de piedra. Cada hogaza encuentra ese fuego tras un largo reposo.